La responsabilidad del administrador de una sociedad debe valorarse muy bien antes de aceptar este cargo por las consecuencias que conlleva.
Ser administrador implica cumplir una serie de obligaciones, supone una importante responsabilidad y no consiste en firmar papeles y documentación sin más.
Si aceptas el cargo de administrador debes saber que las consecuencias de no cumplir los deberes del cargo van más allá de lo civil e incluso de lo penal, porque tu patrimonio personal también puede verse afectado.
En este artículo vas a conocer qué supone ser administrador de una sociedad, tus deberes y las responsabilidades y riesgos que vas a asumir con el cargo.
Como abogados expertos en Derecho Societario te recomendamos valorar a fondo si estás dispuesto a asumir este cargo con todo lo que conlleva y asesorarte siempre ante cualquier duda que te surja.
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ToggleResponsabilidad del administrador de una sociedad: conceptos clave
El administrador de una sociedad es una persona física o jurídica que se encarga de que la empresa funcione correctamente en el ejercicio de su actividad y de representarla frente a terceros.
Cualquier persona mayor de edad o persona jurídica, sea o no socio de la empresa, puede asumir el cargo de administrador, quien se elige por la Junta General de Socios.
Una vez elegido y aceptado el cargo el nombramiento se inscribe en el Registro Mercantil.
No pueden ser administradores:
- Los menores de edad y las personas incapacitadas judicialmente.
- Personas condenadas penalmente por delitos de tipo económico o fiscal.
- Personas que no puedan desempeñar actividades de naturaleza mercantil por su cargo.
- Funcionarios por incompatibilidad.
¿Qué tipos de administrador existen en una sociedad?
Hay varias formas de ser administrador, dependiendo del tipo de sociedad y de las funciones del cargo:
- Administrador único: representa a la empresa en su totalidad, tanto en su evolución y desarrollo como en la toma de decisiones.
- Administradores solidarios: todos representan a la empresa de forma indistinta, y la firma de cualquiera de ellos es válida sin que sea necesaria la aprobación tácita del resto.
- Administradores mancomunados: es imprescindible que al menos dos o más de ellos representen a la empresa y firmen conjuntamente para que sus acciones sean válidas.
¿Cuáles son las obligaciones del administrador de una sociedad?
La Ley de Sociedades de Capital en su Título VI delimita qué obligaciones o deberes tiene el administrador de una sociedad, que debe actuar siempre de buena fe en el ejercicio de sus funciones.
Estos deberes básicos son dos: el de diligencia y el de lealtad.
¿Qué significa el deber de diligencia en la responsabilidad del administrador de una sociedad?
Ser diligente implica:
- Ejercer el cargo de administrador de forma diligente, con implicación y de conformidad con lo que dicen los Estatutos de la sociedad y la Ley.
- Vigilar el funcionamiento de la empresa con las medidas y decisiones que hagan falta para que funcione adecuadamente.
- Desarrollar su cometido activamente controlando todos los ámbitos de la empresa con diligencia y continuidad.
- Actualizar la información que haga falta para el adecuado cumplimiento de las obligaciones propias de su cargo y en la toma de decisiones.
¿Qué significa el deber de lealtad en la responsabilidad del administrador de una sociedad?
La lealtad del administrador implica:
- Actuar siempre de buena fe procurando en todo momento los mejores beneficios para la empresa, sin utilizar su cargo en beneficio propio abusando de su condición.
- No ejercer más funciones de las que tiene asignadas como administrador.
- No tomar ninguna decisión que pueda provocar un conflicto de intereses personal, absteniéndose de participar y deliberar cuando se den estas situaciones.
- No sobrepasarse con el ejercicio de acciones que queden fuera de las funciones que se le han encomendado.
- Mantener secreto de la información y datos de la empresa que conozca en el ejercicio del cargo, incluso cuando deje de ser administrador.
Responsabilidad del administrador: cómo responde legalmente ante el incumplimiento
Cualquier acción realizada por el administrador de una sociedad en el ejercicio de su cargo debe hacerse con lealtad, honestidad y diligencia, procurando siempre el beneficio de la sociedad que administra.
Por ello actuar de forma negligente o incumplir sus funciones provocando perjuicios a la empresa conlleva la responsabilidad del administrador de la sociedad.
Según recoge la Ley de Sociedades de Capital el administrador es responsable:
- Si su conducta ha perjudicado el interés de la empresa, de los socios o a los acreedores.
- Si no cumple las obligaciones propias del cargo ejerciendo sus funciones en contra de los Estatutos o la Ley, perjudicando los intereses de la sociedad.
- Si actúa con culpa o negligencia o con dolo, sabiendo que provoca un perjuicio.
La responsabilidad de los socios en una sociedad anónima o limitada está reducida al capital social que hayan aportado.
Sin embargo, los administradores responden de manera personal y con su patrimonio cuando hayan realizado acciones intencionadas que provoquen perjuicios a los socios, a la empresa o a terceros.
Los administradores mancomunados responden solidariamente, salvo que demuestren que desconocían los actos que han provocado el perjuicio a la sociedad o trataron de impedirlos.
Un ejemplo común de responsabilidad del administrador de una sociedad es el caso de una empresa que no puede pagar sus deudas y se encuentra en situación de insolvencia.
En estos supuestos el administrador tiene la obligación de pedir el concurso de acreedores en 2 meses que se cuentan a partir de que conozca la situación de insolvencia actual de la empresa.
Pero si no lo pide en ese plazo incurre en una responsabilidad personal no solamente en relación a las deudas que tenga la empresa, sino también en relación a la declaración del concurso de acreedores culpable.
En estos casos el administrador podría responder con su propio patrimonio personal y ser inhabilitado para este cargo durante un tiempo de entre 2 y 15 años.
¿Qué acciones legales pueden ejercitar los perjudicados contra al administrador?
Las personas que resulten perjudicadas por los daños ocasionados por las acciones del administrador de una sociedad tienen derecho a reclamar por responsabilidad civil.
Las posibles acciones a interponer, según qué patrimonio ha sido dañado, son:
- La acción social de responsabilidad, cuando se perjudica el patrimonio de la compañía.
- La acción individual de responsabilidad, cuando se daña directamente el patrimonio personal de un socio, un accionista o un tercero.
El plazo para reclamar en ambos casos es de cuatro años que se cuentan a partir del día en que se pudieran ejercitar.
¿Qué diferencia hay entre cada una de ellas?
Las características de la acción social de responsabilidad son:
- Es ejercida por la sociedad, socios o acreedores afectados por la conducta del administrador, cuyo patrimonio social ha sufrido el daño por no haber gestionado bien sus intereses.
- Puede pedirla cualquiera de los socios, y necesita el acuerdo por la Junta General.
- Debe haber una relación de causalidad entre la conducta del administrador y el perjuicio patrimonial ocasionado que afecta al interés social.
- El acuerdo para interponerla implica la destitución de su cargo del administrador o administradores responsables.
- Los acreedores de la sociedad pueden ejercerla subsidiariamente cuando no se ejerza por la sociedad o los socios y no haya patrimonio bastante para recuperar sus créditos.
En cuanto a las características de la acción individual de responsabilidad son:
- Es ejercida por cualquier persona directamente perjudicada por la conducta del administrador que ha infringido su deber de cuidado y diligencia.
- Puede ser un accionista, un socio o un tercero, que reclaman como afectados por el daño causado en su patrimonio personal.
- Son los perjudicados quienes deben demostrar la relación causal entre las acciones del administrador y el perjuicio ocasionado.
- La parte perjudicada solicita en a demanda que administrador demandado que indemnice por los daños provocados.
Resumiendo, todo administrador de una sociedad tiene que desempeñar con lealtad y diligencia sus cometidos en el ejercicio de su cargo, cumpliendo lo dispuesto en los Estatutos Sociales y en la Ley.
Cuando no desempeñan sus funciones adecuadamente incurren en una responsabilidad que implica tener que responder con su propio patrimonio.
Ante cualquiera de los problemas suscitados por la responsabilidad del administrador de una sociedad es muy importante pedir el asesoramiento especializado de abogados de Derecho Mercantil.
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